Logitech ERGO K860 es el más convincente cuando la prioridad es alinear manos y antebrazos sin reinventar tu forma de escribir: su arco y el reposamuñecas integrados invitan a abrir el pecho y a bajar tensión en hombros, y la división física del teclado guía a una posición más natural. La sensación al escribir es estable y el sonido contenido, con un recorrido de tecla de 1,8 mm y una fuerza de actuación de 60 gf declarados en especificaciones.
Kinesis Freestyle2 Blue sube un escalón si lo que se necesita es libertad real: al separar sus dos mitades se ajusta el ancho de hombros, y con accesorios de tenting se puede elevar el centro para reducir pronación; es el teclado que más corrige postura, pero también el que más exige ajustar la mesa. En la documentación técnica se describe una separación máxima de 9 pulgadas entre mitades, dimensiones de 15 3/8 pulgadas de largo, 7 1/8 pulgadas de fondo, 3/4 pulgadas de altura máxima y 2 libras de peso.
Logitech Wave Keys es más discreto: su forma ondulada y reposamuñecas buscan comodidad sin ocupar el espacio de un ergonómico grande; funciona muy bien para quien se agobia con curvas pronunciadas, aunque no da la misma apertura de muñeca que un split. El teclado mide 219 x 376 x 30 mm, pesa 750 g con pilas incluidas, cuenta con 99 teclas en distribución US según ficha técnica profesional, y tiene una vida útil declarada de 10 millones de pulsaciones.
Microsoft Surface Ergonomic Keyboard destaca por su diseño arqueado, reposamanos acolchado y acabados que transmiten solidez. En la ficha oficial se indica conectividad Bluetooth 4.1 Low Energy con alcance de hasta 10 m, alimentación por 2 pilas AAA con autonomía de hasta 12 meses, dimensiones de 460,14 x 229,22 x 34,73 mm y peso de 1,01 kg con baterías. No ofrece separación física como el Kinesis, pero su curvatura reduce desvíos laterales de muñeca de forma efectiva.